Ir a otro país,realizar un voluntariado e independizarte durante 6 semanas, es toda una aventura,  incluida tu nueva familia de acogida. De repente, lo compartes todo con personas que no conocías de nada. Te llevará un tiempo adaptarte y puedes encontrar algunas dificultades, ya sabes, las cosas habituales de la convivencia. Para aprovechar al máximo tu estancia con tu familia temporal, echa un vistazo a estos 7 consejos; quién sabe, podrían incluso venirte bien con tu familia permanente.

  1. ASISTE A LAS COMIDAS FAMILIARES

La comida une a la gente, es un gran lubricante social entre culturas. Intenta estar en casa para las comidas y ayuda a poner la mesa o lavar los platos. La comida es perfecta para conocer gente y sentarse alrededor de la mesa para cenar es una forma divertida de aprender nuevas palabras y practicar tus habilidades de conversación. Si sabes cocinar, puedes preparar algo de tu país y llevar el intercambio cultural al siguiente nivel.

  1. LLEVA UN REGALO

Los regalos son lo mejor para romper el hielo. No tienes que gastarte mucho, alguna cosa de tu país te servirá para ganar puntos. Además, ayudará a tus anfitriones a recordar lo increíble que eras como miembro temporal de la familia.

  1. RESPETA LOS HORARIOS

Ahora eres parte de una familia que puede ser diferente a la tuya y eso incluye sus costumbres, horarios y forma de hacer las cosas. Si no vas a estar en casa para alguna comida o actividad, díselo de antemano a tu familia anfitriona. Si tuviste algún inconveniente o vas a llegar tarde a casa, díselo. Aunque no sean tus padres, se preocupan por ti, así que solo tienes que fingir que tu madre te observa.

  1. ACEPTA LAS DIFERENCIAS

Probablemente tendrás que acostumbrarte a una comida diferente, a nuevas formas de doblar la ropa y a normas diferentes de las que hay en tu casa. Recuerda: diferente y nuevo no significan malo. Las cosas se hacen de forma diferente en todo el mundo y, mientras que funcione, es bueno y parte del proceso de aprendizaje. Seamos sinceros: esto es para lo que te apuntaste. Percibir y aceptar las diferencias culturales es algo que ampliará tus horizontes y hará que tengas una mentalidad más abierta y seas una persona más madura.

  1. APROVECHA LAS CONVERSACIONES COTIDIANAS

La clave para aprender un nuevo idioma es superar el miedo a cometer errores, y tu familia de acogida es perfecta para practicar tus habilidades de conversación. Hablan como «gente real», así que podrás oír un montón de modismos, frases y expresiones que no se aprenden en un libro de texto. Pasa tiempo en el salón o en la cocina y pídeles ayuda con tu proyecto. Si no entiendes algo de lo que dicen, no lo ocultes, e intenta hablar todo lo que puedas. (Bueno, no cuando estén todos viendo su programa favorito de televisión, ya sabes, habla cuando sea apropiado).

  1. CONOCE A TU FAMILIA DE ACOGIDA

Muestra interés por sus trabajos, comida favorita o aficiones. Haz preguntas, ten curiosidad y trata de aprender de ellos. Es la mejor manera de descubrir una cultura diferente y practicar tu vocabulario. Pero: respeta el espacio personal y no fuerces una relación personal con tu familia de acogida. Preguntarles por sus planes para el día mientras están en la ducha puede que no sea una buena idea, da igual lo impaciente que estés por mejorar sus habilidades de comunicación.

  1. SIGUE EN CONTACTO

La amistad no se puede forzar, pero es de esperar que tú y tu familia de acogida se lleven bien y sigan en contacto después de que te vayas. Después de todo, has formado parte de su vida y ellos de la tuya durante un tiempo, y cualquiera que te haya visto por la mañana temprano de mal humor o despeinado merece una tarjeta de cumpleaños.

Tomado y adaptado de la página web de Education First

 

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